Tomando la taza en sus manos miro las estrellas, pensaba que las constelaciones que la vieron nacer ya no la verían por un buen tiempo, ahora le tocaría al hemisferio norte recoger sus historias, sentir sus penas y reír sus alegrías. Tenía los ojos llorosos, porque en el lado oscuro de su corazón había una foto de ese ser humano que la hacia vivir el momento y olvidar el resto del mundo para solo sentirse mutuamente.Suspiro con desgano, mientras el aire se inundaba del aroma suave del café con vainilla, las flores que habrían sus pétalos a los rayos del sol de primavera traían un sin fin de recuerdo bellos que quiso retener en su memoria por un segundo mas, antes de salir de allí. Todo estaba por cambiar, el mundo entero estaba por llegar a ella. Bebió despacio disfrutando de la soledad, sonriéndose a si misma, había llegado lejos, mas de lo que mucha gente creyó.
Saco la maleta de junto a la puerta, tomando de la manija la puerta la cerro tras de si, en el departamento quedaban los sueños, las preguntas absurdas, las noches de insomnio, los versos de su corazón y junto al lavaplatos la note de despedida con un simple "Me voy", para quien creyó jamás abandonaría sin decir adiós...