29.6.07

Detalles

Intranquila, tenia las manos temblando y no paraba de mirar a su alrededor, sabía que llegaría, solo que esperaba verlo ya, tenia la misma idea de ayer, la pregunta era como llevarla a cabo, claro si fuera todo perfecto el solo le diría las palabras previas, para ella completar la frase sugerente, con un simple “Por supuesto, vamos”. Pero no era una ocasión para pensar en el dialogo que trato de memorizar, había que ser uno misma y eso implicaba improvisar.

Y apareció por el camino, con su ropa normal, pantalones y polerón, con las manos en los bolsillos del pantalón y la mirada perdida en el horizonte. La miro sin verla, y se percato de los aros, ella no usaba aros, sería una ocasión especial, trato de revisar en su agenda metal y dio con la respuesta. Al fin caminado, el pregunto porque los aros, ella se sonrojo mirando el suelo y pensando “Si, lo noto!”.

Para cuando la tarde se acababa, la mirada perdida de el, se había vuelto sobre ella, era tan intensa que en sus ojos se reflejaban destellos de calor, su manos se enlazaron y simplemente flotaron entre la gente, parecían un solo cuerpo mirándose… el mundo los dejo libres de todo lazo, ella sonreía con la mirada tímida y tan intensa que simplemente percibía las respuesta químicas de su organismo, y se dejaba llevar por la simple armonía de sus sentidos.

El se inclino sobre ella y la beso tiernamente, suavemente, sin apuro, como era el diferente, intensamente. Volvió a tocar el suelo, entre los latidos de su corazón y el fuego de su pecho que se expandía por todo su cuerpo sin control. Al fin había logrado lo que por tantos mese había buscado, la sonrisa de oreja a oreja, no aplaco el exceso de sangre en sus venas, ni las ganas de volver a besarlo. Miro sus ojos cerrados por la situación y solo siguió su impulso…

28.6.07

Principio

Levanto la vista al cielo y sonrió para si, estaba segura de que este era un buen momento, camino por la calle mirando a la gente a los ojos y entro sonriendo a la oficina donde espero cerca de veinte minutos, no sabía porque no perdía su optimismo, a pesar de estar en desventaja. Las palabras de la secretaria, la puerta que se abrió tras la delgada mujer, y la sonrisa inmutable del hombre tras el escritorio. Levanto su mano derecha para estrechar la mano del interlocutor, peor el no se molesto en hacer el gesto para responderle.

Quince minutos mas tarde ella salía de allí con una sonrisa sincera y la mirada mas alegre de lo que podía controlar, camino a la puerta y dejo salir una risita de entre sus labios, estaba todo partiendo, comenzando, empezando para ella, y este era un paso trascendental, el editor tendría que revisar sus textos, sabía que tenia derecho a decidir como quedaría el contenido final, además de decidir una portada acorde con lo que ella pensaba era su coherente con su historia. Abrió la puerta de vidrio que salía a la realidad… Si los pensamientos se hicieran realidad, ella estaría volando por entre nubes de algodón, riendo como niña de felicidad, sus alas serían doradas y su ropa parecida a la de un mujer griega antigua…

27.6.07

Yo te pido

A través del cielo se veía un débil rallo de luz esa mañana, sus ojos pardos miraban el horizonte en busca de alguna cosa que le dijera si iba a hacerlo todo bien o no. Tenia miedo y se notaba en sus movimientos un poco bruscos o demasiado flojos. Para todo lo que la había hecho llegar asta este punto, solo una cosa la hacía dudar… y si el llegaba antes…
Las cosas se habían enfriado entre ellos hacía unos mese, sus manos ya no se reconocían, y aunque hubo un tiempo en el que el reconocía su respiración al despertar, ahora ni siquiera sabía quien era ella cuando habría los ojos. Para ambos era difícil admitir el paso destiempo, la falta de emociones y las ganas de amarse, así que ella había armado su maleta, dejado una nota en el refrigerador con las breves premisas que los unieron años atrás y había partido sin más remedio rumbo al mar.
En el agua se veía el reflejo de las nueves, y las ondas de lo que podría ser una ola pequeña, el viaje no era largo, había recorrido ese tramo sola y acompañada mil veces, lo conocía como el tramo de las ilusiones, porque la primera vez que lo recorrió llego a un país extraño, del que solo sabía historias de ilusiones y al que no comprendería nunca del todo. Así en el velero que el le había regalado hacía un año, con sus manos puestas en el timón y las lagrimas cayendo por sus mejillas, ordeno al capitán que se pusiera en marcha. No escucho los gritos desde el muelle, ni lo vio hacer señas un marinero le advirtió que había alguien reclamando antes de su partida y aunque no habían iniciado el viaje el puente entre la embarcación y el muelle ya estaba quitado. Se asomo a la baranda y lo vio allí en camisa de dormir.
“Que quieres aquí?”-grito ella
“Tu sonrisa”- respondió el-“Tu sonrisa...”
No supo que fue primero si bajar el puente o abrasarlo, lo que si supo fue que depuse de muchas noches de lágrimas por su desprecio, lo tenía para ella de verdad, y lo miro durante todo un segundo eterno, guardando su rostro. Camino hacia atrás y se decidió con la sonrisa que el quería ver.
“Hablaremos pronto”-le grito mientras el velero comenzaba a recorrer los primeros tramos del camino, y haciéndole señas con las manos se perdió en el horizonte. Para ella, ese gesto de cariño no se olvidaría, solo que no podía dejarlo volver a su vida, se habían equivocado en alguna parte del camino, ahora era tiempo para que arreglaran los errores y vieran que hacer con ellos. Por su parte miraba el mar con la tranquilidad de que volvería
… un día de estos, volveria…