27.3.07

Recuerdos

Levanto los ojos al cielo y sintió el aire atravesar su cuerpo. Tenia frío, como si estuviera en medio de un vendaval y solo era un brisa que recorría la calle la que lo envolvía, caminaba con los pensamientos en otro lado, quizá era la noche, no había dormido nada de nada haciendo un trabajo de ultimo minuto, a ultimo minuto.

Pensaba en ella, la tenia en sus pensamientos hace tato tiempo que parecía que realmente hablaba con ella, dentro de sus diálogos revivía parte de las emociones que tuvieron, el abismo, el tirante fluir de su energía que lo llamaba a abrazarla, besarla, tenerla... la recordaba como quien recuerda al amor, entre mil preguntas d eporuqe y como termino...

Después de suspirar por quinta vez, y seguir pensando en el trabajo logro sacársela de la mente, su imagen se fue borrando lentamente, y en el paradero espero el bus. Allí, si allí estaba ella, no podía creer que fuera verdad, es que no podía creerlo, ya la había visto antes y n era, solo que parecía tan real, que voltio a mirarla a los ojos.

“Hola, eres... si eres tu”

La mirada fría de unos ojos café, lo detuvieron no ella tenia la mirada encendida, el chispazo de luz de veía solo al fondo de sus ojos, no era ella. Sentado en el bus, se miraron de reojo, luego de frente, hasta que al fin se reconocieron, no era ella, era alguien diferente, alguien similar, tal vez una vieja amiga, no podía creerlo, recordándola encontró a otra persona, como su relación, cuando estaba junto a ella encontró a esa mujer con la que su felicidad completo dos años, y en tardo medio año en darse cuenta que todo había cambiado para siempre y debían dejarlo antes de terminar mal.

La sonrisa calida en su semblante, este encuentro era inesperado, tal vez como todo desde ella se había introducido a su vida, le quedaba una pregunta que no podía contestarse porque no era ella... el recuerdo y la tención fueron dando lugar a esa conversación amistosa entre ellos, la hizo reír y luego ella lo hizo reír a el.

Así tenia que ser...

19.3.07

Frívola

Descansaba pensando en estas frase, “las cosas cambian siempre”, tenía la mala idea de hablar con él, de ir a buscarlo, no sabía para que, no quería admitir que simplemente estaba lejos de salir de este estado de encanto y era claro que simplemente el se había alojado en mis recuerdos por la clásica maña de creer que mientras mas imposible, mas lo quiero.

Tenía todo listo para hablar con el, el discurso más o menos ideado, no practicar un discurso estático es como suicidarse, por mucho que lo intentes te va a doler si fallas, así que idee algo simple, quería verlo, así que tendría que decirle algo para que el quisiera verme a mi, y eso implicaba una frase simple y sugerente, y otra directa. Seamos honestos, los hombres y las mujeres funcionan en base a las ideas más que en base a los hechos concretos, mientras mas hagas por una persona antes de la relación, menor pasibilidad de que esta funcione, mientras mas esperes, menor posibilidad de que esto se devuelva, etc.

Tome el teléfono y respire hondo, claro una cosa es que lo llame con la idea en la cabeza y otra es que entre marcar los números y todo eso no se me olvide la idea anterior y resulte todo al revés de lo que yo esperaba. Contesto con voz clara, hablamos por largos cinco minutos y quedamos de juntarnos para hoy en la noche. Mire a mi alrededor, debía armar la pista de baile (entiéndase separar un poco la mesita de centro del sillón para el espacio, en caso de ser necesario pueda usarse), debía prepara dos aperitivos, y un poco de algo para comer podría ser verduras y pancitos pequeños.

Lista en mi esmerada preparación y con las manos un poco inquietas salí al balcón fumar, no quería que mi casa quedara pasada a cigarro, de hecho ya había estado ventilando todo para que quedara poco y nada del rastro de los veinte cigarros que me había fumado durante la mañana mientras leía, veía tele, comía el desayuno y pesaba en el. Al fin y al cabo la impresión de ser una chica moderna no implicaba someter a nadie a altas dosis de carbono y nicotina solo por gusto. El timbre sonó mientras yo estaba repasándome el lápiz labial, y cerciorándome de tener aliento fresco a menta. Abrí la puerta tras una prudente pausa de espera y contemple con un poco de desanimo que no se había esmerado ni la mitad que yo en verse bien, y que se veía excelente, porque los hombres guapos se pueden poner un saco de papas y se ven bien y una tiene que hacer de todo para estar bellísima o bien, y además de demorarnos nunca nos sentimos tan a gusto como ellos en su saco de papas. Dilemas del mundo de las mujeres dirás pero es triste, de verdad en se veía bien sin tanto arreglo y tanto esfuerzo.

Conversamos entre el aperitivo y el picadillo, hablamos de la vida, de la ciencia, de su trabajo (sigo sin entender que hace), de su familia, de la mía y de las cosas triviales como la marca del vino y quien había preparado todo esto. Entre sus rizos negros y su mirada penetrante empecé a relajarme, la verdad es que no tome ni un trago del vino, no tomo por norma personal, allá el que tome todo lo que quiera, y comí parte de los aperitivos (la anorexia no va con migo), y me sentí tranquila, cuando comencé a notar que no había algo que era esencial para comenzar a pensar en une relación, faltaba la química.

Diantres, reocrcholis y sambomba, no había química, estaba preocupada de verlo y hablar con el, tenía tan metido en la cabeza que era algo imposible, inalcanzable, deseable por donde se le viera por consecuencia lógica, que olvide revidar la lista de requisitos indispensables de la relación, estaba convencida de que con alguien como el no era necesario nada mas que su precedía, subestimando la naturaleza de la cosas, claro es guapo, de echo muy guapo, pero que pasa con migo, si no me mueve el piso, no me altera el corazón, no me dan mariposas en la guata...

Me odie por los siguientes veinte minutos, no tenia idea de que hacer, de pronto caí en cuenta de que si sus rizos negros son bellos y su mirada es interesante, pero lo sentimos la química, magia, o como quiera que la llamemos llegado el minuto de interés, debe ser parte de lo que nos motive a estar con otra persona, no la idea que te ha estado dando vuelta toda la ultima semana... independiere que de amigo es un excelente prospecto, que sabes que te va a respetar, no ha intentado nada todavía, dudo que se arriesgue a intentar algo incentivo previo y que además seré consultada por todas tus amigas para hablar sobre el. Para cuando se fue, supe que había ganado un amigo (no intento anda), y que tenia mi conciencia en paz. Las velada fue interésate con detalles dramáticos y alegres... el que no me gustara no quitaba que sería interesante continuar hablando y riéndome con el.

16.3.07

Complicada

Después de peliar contra el ordenador porque se borro mi texto decidí que si, estoy complicada de la vida, porque en raro todo lo que me preocupa no pasa, todo lo que quiero que suceda rápido no sucedera, todo se hace a un ritmo diferente cada persona aquí tiene paciencia para mil cosas a las que obviamente yo no les tengo nada.
Veo en rojo la vida, ósea con pena, me falta el regocijo que tenía allá, me faltan mis caminatas por miles de cuadras de la cuidad, me falta estar cansada de verdad no tener sueño simplemente, me siento como si entre el corazón y mis ideas hubiera un lago de malas reacciones químicas que no llegan mas allá de algo simple, o burdo, ni siquiera me puedo refugiar en los texto, porque no me agrada lo que escribo, le falta de todo a cada cosa que leo que yo haya escrito.
Allá escribía menos, eso es obvio, pero tenía la paciencia para escribir y releer cuanto fuere necesario un texto para que este fuere lo que realmente quería que fuese, en cambio aquí, entre mis mañas diarias a penas y he podido teclear algo que suene coherente.
Será como dice mi papa, que me complico porque quiero, o es el libro que me estoy leyendo que dicho sea de paso no habla de nada bueno, o es que en síntesis necesito salir corriendo de aquí. No creo que es algo peor algo que no puedo controlar, el clima, las nubes que se asomarse prácticamente a diario... ayer llovió, y antes de ayer estuvo nublado todo el día y eso que recién comienza el otoño, mientras que allá siguen los días mas o menos claros quizá fríos, aquí ya llovió dos veces y no me queda otra cosa que pensar que entre el mal tiempo y mi desanimo se arma una corriente de bajas energías que no sirve de nada, mas que de reclamos varios a mi subconsciente... En fin estoy complicada.

14.3.07

Se toma un café

Corría el viento, las manos frías guardadas en los bolsillos, el día se había oscurecido de pronto y no tenía nada que evitara tener ganas de volver a casa. Estaba triste, quizá era porque el día se había oscurecido y prefería la idea de ver luz mientras caminaba, entro al edificio y se sintió más cómoda, la luz del pasillo tiltilio mientras caminaba. Sentada en su escritorio leyó los papeles que le habían dejado durante la madrugada, y ordeno un poco las carpetas y los informes. Tendría que hacer algo para apañar el sueño, estaba demasiado cansada, las noches le parecían un pestañar de ojos y el día una tortura largísimo...

Salio a comprar el café, el la tienda de la esquina, uno de estos nuevos lugares para comprar café importados que tenían la particularidad de venderte medio litro de café en baso de papel y a un precio estratosférico, peor que inevitablemente era tan bueno que volvía una y otra vez a comprar porque definitivamente no existía café similar en el radio de su oficina. Además el cajero era de un enigma increíble, con sus ojos color azul intenso, podía hacerla enmudecer con solo un comentario. Esta vez el no estaba, sus ojos no estaban, su comentario no estaba, algo colapso en ella por tres segundos mientras cruzaba la puerta del lugar y tomo un segundo más en saber que no sabría que consumir hoy, porque definitivamente necesitaba las observaciones de aquel hombre y si muchísimo mas aún sus ojos azules. Estaba decidido el día no iba bien, podría ser parte de la ruptura cósmica de los astros en las que mil veces uno se repite no todo no va tan mal, peor va de mal en peor. Y frente a la Caja solo supo preguntarle a el joven de unos veinte años, cual era el café del día... luego de una sutil sugerencia de su subconsciente, decidió un café late. Cuando salio de la tienda café en mano, se topo de frente con los ojos azules y la sonrisa de eterna tranquilidad, lo miro vestido y se preguntó porque traía una polera de color diferente... le sonrió con el gesto en el rostro y el se detuvo para mirarla, y devolverle el saludo.

“Pidió el café late con doble shot de café, se ve que hoy va a necesitar un poco de energía extra...”
“No” -respondió ella con un poco de rabia y otro de absurda vergüenza, definitivamente la pregunta era porque no estaba hoy a la hora que entre al café? Será que sabía que para mi sus sugerencias eran mejor que el horóscopo del día, apuntaban al grano, eran claras y muy útiles.
“Vamos, yo le agrego el shot que le falta a su café”
Cinco minutos más tarde, salía con la sonrisa de satisfacción necesaria para empezar el día y sus ideas más enérgicas que antes y un número telefónico nuevo para su lista de gente indispensable en la vida.

13.3.07

Recuerdo

Sabes hoy caminé entre mis dudas y encontré tu recuerdo, había varias cosas al rededor, supongo que eran todas de esos momentos en los que las sonorizas nos llevaban a soñar con la tibia cama de la armonía. Te extrañe y olvide mil veces, te busque entre mis ideas y te devolví al rincón de los recuerdos para alejarme de ti tanto como pude... con el tiempo descubrí que uno se aleja sin querer alejarse y que uno se aleja mientras mas se acerque.

Te mire desde hoy, con los ojos de un hoy que nos ayudara a descifrar mañana las diferencias que tuvimos ayer. Te recorrí con mis ideas, y descubrí que estabas aun presente entre mis modos e incluso aportando tu cuota con mis opiniones. Te recordare mañana tal vez cuando vea este texto y sepa que hable de ti, o quizá nunca sepa que te recordé hoy, porque en mi mundo personal después de escribir un pensamiento este queda atrapado se divide de uno y pasa a ser parte de una realidad universal, ya no mas de mi mundo personal.

Te mirare pasar para después preguntarme una mañana ¿habrá sido todo esto verdad?.

Mak

5.3.07

Guitarras para escuchar


Quería salir, era de esos momentos en los que el cigarro sería perfecto, quizá por eso fumo, porque fijo que en ese minuto me digo, quiero un cigarro y lo fumo… solo que como estoy resfriada no puedo, y quería desesperadamente ese cigarro, porque las ideas se me acabaron hace días y el pánico paso a ser el silencio, que cedió a un torrente de frases auto destructivas típicas para evadir la posibilidad de que siguiera interesado, y aun así, estabas mirándome a los ojos con cara de quiero un bezo. Pregunta huevona ¿será que a todos los hombres son masoquistas, o sea que a mi me tocan los masoquistas… o solo los que me topo yo? Bien nunca respondiste a la frase que yo quería escuchar, ¿por qué quería tener una relación con migo?... es que no lo comprendo, yo no soy una persona para tener una relación, yo soy de esas personas que te cambian la vida, que te modifican, no una persona para querer, yo voy y vengo entre personas que necesitan algo, no me quedo en un solo lugar ni siquiera en una sola ciudad, y la peor parte tengo claro que no me molesta ser así, y prefiero vivir así que vivir de otro modo.
Sin embargo estabas mirándome tenias ganas de arrancarme en pedazos la falda, te acercaste y no hubo modo de hacerte alejar, quizás si hubieras dudado un segundo mas, pero no... me besaste como esperabas hacerlo, como querías hacerlo, como soñaste la noche anterior y como se suponía tendría que ser, suavemente con un poco de impulso que se fue mezclando con mi mareo inicial, si lo lamento me maree... y de pronto estabas en el éxtasis de la unión esperando tener todo, porque a través de este bezo sentías el alma conectada con el infinito y el placer te dejaba extenuado. Por alguna razón ya sabía que esto pasaría, y no podía detenerte… te lo dije todo, no estoy de acuerdo con lo que estas haciendo, pero si esta es tu postura no voy a detenerte. En alguna parte de mi sub consiente mi alegría se mezclaba con la pena de saber que esto arruinaría mi amistad con tigo, y por otro lado sabía que ya no había marcha a tras... estabas entregado al hechizo, como explicarte que yo pronto partiría a otra ciudad que quedaría el recuerdos de un nosotros que alcanzaba a este bezo y nada más... Cerré los ojos a las lágrimas que te vería caer, las heridas que esto te causaría, la mañana en que partí no supe su era la melancolía o las ganas de resolver el mundo las que me hicieron llamarte, lo lamento, pensaba mientras te escuchaba hablar, Adios.


mak