Calenté el agua, tomé las cosas y puse la mesa.
Arme cada unos de los puestos como lo hacía siempre tenedor, cuchillo, cuchara de postre, las servilletas bajo los vasos, etc.
Tenia todo listo, el estofado, las ensaladas, y obviamente el jugo. Pero no estaba todo igual, algo andaba extraño, me dolió la panza fuerte con una contracción, llevaba dos semanas con esas contracciones que me apretaban hasta doblarme, y que decían el el hospital que eran muy espaciadas, así que debía esperar.
Quería conocerlo, es extraño como cuando ya tienes ocho meses, lo que mas quieres es ver el rostro del que será tu hijo, quieres que nazca para ver como es y quieres tenerlo en brazos para soñar con el, porque puedes soñar con el dentro de la panza, pero no es lo mismo, o al menos eso creía yo en ese minuto.
Almorzamos con Valen, ella se ha portado un siete, aunque esta mas que contrariada con lo de la búsqueda de trabajo, esta feliz por su pololo nuevo y esta especie de vigilia previa a que nazca su ahijado, si hace rato que supe que ella sería la madrina mas indicada.
Salimos a dar un paseo y me compre un jugo de papaya, aunque me da un poco de nausea que sea tan dulce, me lo tomo igual, según alguien es bueno para que inducir el parto. Llegamos riendo es que para variar por hacer bromas había hecho una estupidez, me arrodille en media calle haciendo las de matador y por poco no me levanto.
En fin valen sabe que no estoy tratando de soltar un poco mi mal humor porque viene bebé. Ayer cuando compramos las cosas para la pieza entendió que en parte tengo miedo, ha sido muy agotador todo. En un momento me dolio el cuerpo entero.
recuerdo que partimos al hospital rogando que esta vez si fuera cierto, pero el calor me adormeció y termine durmiéndome. Como todas las mañanas desde que estoy embarazada me desperté a eso de las 6.50 y comence a estirar los brazos suavemente, una mujer que nunca supe porque me comenzó a gritar, y retar que yo estaba poniendo en riesgo a mi guagua por estar sentada (semejante tonta, que les enseñaran a las personas del hospital? son tan mala clase cuando quieren) Despues intento pedir disculpas, pero de igual mala gana y finalmente rompí bolsa... o eso creía...
Cuando a las 11 no había visto a mi mamá y estaba cansada de tanto dolor comenzó lo peor... Sola con una estudiante que demostraba un aburrimiento máximo con migo, tuve que esperar hasta las 12 para ver al medico, y una hora mas tarde recién me llevaron a tener el bebé. Estaba agotada, casi para desmayarme, supe que no andaban las cosas bien porque ya no tenia contracciones pero si sabía que al bebé le quedaba poco liquido abniotico, y finalmente nació.
Recuerdo que mi mamá acompaño a la enfermera para que le pusieran el brazalete y luego me llevaron a la sala de post parto donde espere un largo rato para verlo.
Cuando al fin lo tuve en mis brazos fue tan raro, era mi hijo, una criatura pequeñita, bella, y lo quería con una sensación que me abarcaba hasta el alma...