24.5.07

Ruido Infernal

Te miraba atravesar la pieza sin hacer ruido, me miraste sin decir nada y me besaste intensamente, tu manos estaban tibias y me parecían quemar, temí que mi corazón latía tan fuerte que lo percibieras en el beso y solo supe hacerme a un lado, quería tantas cosas que no podría decir, no sería algo simple, primero tendrías que derribar todas y cada una de mis barreras, que son muchas lo admito son mas de las que debería tener. Después de lograr llegar a mi, y dejarme quieta te tocaría la pero parte calmar mi ímpetu y dominarme, si estuviéramos en en otro tiempo verías mi ira reflejada en mi la marcas de tu espalda...
Sólo que ahora no era así, ahora estaba todo en otro punto estaba yo frente a ti, frente a mis miedos y mis preguntas varias sobre como lograr que un instante se volviera eterno para no pasar al siguiente instante que me aterraba. Las manos suaves se deslizaron entre mis pensamientos y se detuvieron. Tal vez fue en el minuto exacto, tal vez fue porque estaba empezando a desaparecer la parte racional y veías como me transformabas.
Te levantaste y miraste alrededor algo estaba distinto, algo no concordaba con la escena anterior... tomaste mi mano y me llevaste a la puerta, algo no concordaba... algo era distinto... algo estaba... el ruido se hizo audible, tape mis iodos con mis manos y no logre evitar gritar de dolor, era un ruido infernal...

Sentí tu corazón latiendo fuerte, el miedo y la adrenalina nos llevaron a correr por mil pasillos y calles buscando una escapatoria. Las llamas de algunos edificios nos revelaban el caos en el que no podíamos continuar, extrañados solos corríamos por mil lugares, a los que antes hubiéramos visto con calma... me detuve en seco, algo me decía que no siguiéramos por ese lugar... el se voltio con el brazo estirado y me insito a correr, pero yo mire el cielo y solo corrí hacia oto lugar, sus manos temblorosas me hacían cariño en el pelo cuando nos refugiamos en una casa que estaba a medio demoler. En mi cabeza se formaban parte de los recuerdos de lo que era la cuidad y parte de lo que podría haber sido esta a salvo... estábamos consientes de que este sería nuestro modo de subsistir cuando dijimos que no a huir antes... tal vez queríamos vivir esto y no lo sabíamos, como fuere debíamos salir adelante del caos, de la masacre y de esta cuidad que en ruinas se veía como la parte onírica de una leyenda aun no escrita... quizás no tocaría a nosotros contarla.

Sentí sus manos calidas otra vez en mi vientre, mientras el retumbar de las bombas caían a nuestro alrededor, el susurro suave de su voz me decía todo va a estar bien y yo solo supe dejar caer mis lagrimas, mientras que me refugiaba con miedo en sus brazos.

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