Se cuidaba las alas, se miraba en el reflejo, tal vez era mañana o tal vez un día, no lo sabía, era extraño eso de no tener ninguna responsabilidad más que la de sus plumas y su vuelo. Levanto la mirada al infinito y se sintió libre.
En la llanura quedaban, las lagrimas derramadas por el cansancio, los dolores del cuerpo y la mezcla de impotencia frente a la metamorfosis vivida y la ironía de las que había sido objeto en ese viaje.
Las palabras se perdían entre gritos de los suyos y los pensamientos se olvidaban. Estaba tranquila, en paz consigo misma, sonrió satisfecha y se alejo.
1 comentario:
Luciano ha pasado por aca.
Bendiciones ^^
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