La cena, las luces, el ambiente perfecto… los bazos de vidrio, el liquido de color, los olores… todo estaba perfecto, en un ambiente de casi extrema armonía y yo solo miraba por la ventana mientras que todos hablaban de las maravillas del destino, la locura de saber que todo se ira viendo de mas y mas bellos, porque esta mejorando de apoco todo incluso mi futuro… Salí al balcón, mirando el espacio entre yo y el suelo me pregunte porque estaba a esta altura si me dan miedo. Y retrocedí un poco para poder salir del mareo, apreciar la vista y sentir un poco el frío.Hija es bien, pregunto mi papa saliendo a mirarme en el balcón. No la verdad no lo estoy… peor no respondí. Se acerco y me abrazo, todo va a esta bien estas tomando la decisión correcta, vamos entra. El olor de la comida me daba un poco de asco, andaba con el estomago sensible ya había ido a al baño dos o tres veces con nauseas, y me dolía la cabeza, todos suponían que era parte de mis nervios, lo que estaba por suceder… yo tenia miedo, un extraño presentimiento de que eran noticias que jamás creí se realizarían.
Con mi abuela en la cocina, fume un poco y no soporte la bocanada de humo en mi boca, apagué casi de inmediato el cigarro. Intente calmar mi estomago con la famosa agüita de orégano, y aclaro no me gusta el orégano como condimento, en fin algo se afirmo mi estomago y la cena concluyo mientras todos hablaban del mundo y yo me retiraba a dormir. Pensé en el, que estaría haciendo esta noche, donde andaría, habría visto algo que quizá podría contarme, se había paliado con alguien, andaba tan extraño la semana anterior, cuando termino todo.
En la mañana no pude comer, la siguiente noche tampoco, la semana me la pase paliando con mi subconsciente para hacerme esa prueba que solo esperaba no fuera real, pero era demasiado evidente todo. Tenia que partir, estaba haciendo las maletas y sabía que si no hablaba esto con alguien, me ahogaría entre el avión y el barco. Llame a mi prima y le explique lo que pasaba, sus enormes ojos café casi se desorbitaron con la historia, me quería matar, como era posible.
Por los próximos seis meses estaría en alta mar viajando y no era permitido una embarazada… que haría… Nada me subí al barco, inicie mis actividades y mantuve el secreto, solo una persona supo lo que pasaba y no hizo comentario. En el camino conocí a mucha gente, un par de pretendientes y muchos amigos. De regreso en tierra arrendé mi propio departamento, y no vi a mucha gente. Ella nació con dos semanas de retraso, sus ojos era un retrato de los de su padre. No tenia idea de cómo ubicarlo, y decidí intentar a través de un amigo en común, los invite a cenar. La cena fue en mi casa, al verlo parte de mi corazón se dio vuelta y la otra mostró el cariño que aun le guardo.
Después de la cena el amigo se fue y nos quedamos solos, fue entonces cuando lo lleve a conocerla, la frase que estaba armando se quedo a medias, la miro y no dijo nada más… su rostro mostraba la incredulidad y el asombro, al tomarla en sus brazos parecía una parte de el, no habían dudas. Su sonrisa se mezclo con las lagrimas, y solo atino a besarme con la bebe en los brazos y susurrar a mi oído “Te amo”.
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