Intranquila, tenia las manos temblando y no paraba de mirar a su alrededor, sabía que llegaría, solo que esperaba verlo ya, tenia la misma idea de ayer, la pregunta era como llevarla a cabo, claro si fuera todo perfecto el solo le diría las palabras previas, para ella completar la frase sugerente, con un simple “Por supuesto, vamos”. Pero no era una ocasión para pensar en el dialogo que trato de memorizar, había que ser uno misma y eso implicaba improvisar.Y apareció por el camino, con su ropa normal, pantalones y polerón, con las manos en los bolsillos del pantalón y la mirada perdida en el horizonte. La miro sin verla, y se percato de los aros, ella no usaba aros, sería una ocasión especial, trato de revisar en su agenda metal y dio con la respuesta. Al fin caminado, el pregunto porque los aros, ella se sonrojo mirando el suelo y pensando “Si, lo noto!”.
Para cuando la tarde se acababa, la mirada perdida de el, se había vuelto sobre ella, era tan intensa que en sus ojos se reflejaban destellos de calor, su manos se enlazaron y simplemente flotaron entre la gente, parecían un solo cuerpo mirándose… el mundo los dejo libres de todo lazo, ella sonreía con la mirada tímida y tan intensa que simplemente percibía las respuesta químicas de su organismo, y se dejaba llevar por la simple armonía de sus sentidos.
El se inclino sobre ella y la beso tiernamente, suavemente, sin apuro, como era el diferente, intensamente. Volvió a tocar el suelo, entre los latidos de su corazón y el fuego de su pecho que se expandía por todo su cuerpo sin control. Al fin había logrado lo que por tantos mese había buscado, la sonrisa de oreja a oreja, no aplaco el exceso de sangre en sus venas, ni las ganas de volver a besarlo. Miro sus ojos cerrados por la situación y solo siguió su impulso…
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